Decora tu habitación para enamorar

Habitaciones para el romance

Habitaciones para el romance

- Thinkstock LLC/Picture Quest

El éxito de la función no sólo depende del guión y de los protagonistas, sino también del escenario. Esta reflexión no sólo se aplica a las artes teatrales, sino también al “arte de amar”.

De acuerdo a la escritora y terapeuta de Reiki, Paloma Corredor, para que el dormitorio sea un lugar estimulante y acogedor, una habitación a la que siempre nos apetezca volver, "las parejas han de respetar dos recomendaciones básicas: orden y limpieza. Cuantos menos trastos y más espacio haya, mejor".

Según la autora de la novela sobre amor y autoayuda “La gestión del yo”, además de invertir en la cama, "cuanto más grande, mejor, ya que es más cómoda y permite intimidad e independencia al mismo tiempo", el colchón debe ser de calidad y las sábanas, de tejidos naturales y agradables al tacto, como el algodón.

Según Corredor "la luz es muy importante", y no hay que olvidar "repartir varias lamparitas con bombillas de tonos cálidos y distinta intensidad, para los momentos íntimos. Tampoco deben faltar las velas".

Otro aspecto fundamental para que "un dormitorio acogedor invite al amor" es el olor. Según la experta "se puede mantener la habitación suavemente perfumada con incienso o con aceites esenciales".

La escritora también aconseja procurar que la habitación sea silenciosa, incorporando "una ventana doble o una cortina de tela gruesa si no hay otro remedio para evitar ruidos o posibles miradas incómodas" y teniendo a mano un equipo de música.

Si se quieren poner imágenes o cuadros, "mejor si invitan a la sensualidad, la ensoñación y el erotismo. Por ejemplo: fotografías de flores, reproducciones de los cuadros de Klimt o de venus clásicas. También resulta muy agradable tener alguna planta o una orquídea", aconseja Paloma Corredor.

Pasión a oscuras

Uno de los consejos prácticos para transformar su vida amorosa y elevar el disfrute que propone la investigadora británica Tracey Cox, experta en relaciones personales y autora de libro “Supersexo”, consiste en apagar las luces en el dormitorio.

"Deje la habitación en la más completa oscuridad y después véndense los ojos mutuamente. Al eliminar el sentido de la vista se realzan los demás, especialmente la sensación táctil. Privados de alcance visual somos más conscientes de la respiración, los gemidos y los demás sonidos eróticos", sugiere Cox.

De ese modo, según esta experta, también "se introduce el elemento sorpresa: cuando uno de los dos rompa el contacto, el otro no podrá ver hacia dónde se dirige hasta que sienta una mano acariciandole, oiga una frase lasciva susurrada junto a su oreja o sienta la  lengua en algún lugar de su anatomía".