Cómo limpiar tu casa sin enojos

Limpieza del hogar

Limpieza del hogar

Limpia tu casa con alegría y no con estrés.

Thinkstock LLC/Picture Quest

La limpieza de la casa es algo que a todas las mujeres estresa, pero la solución es hacerlo en familia y mantener la casa en orden.

Lo primero que debes evitar es que en tu casa haya un completo desorden.  El que no deja sus cosas por todos lados, no tiene que recoger.

Una casa en orden luce casi limpia –aún cuando haya polvo-  y es más fácil de limpiar. Unas gavetas arregladas  no requieren reorganización. Tan pronto uses algo que sacaste de su lugar, devuélvelo a donde pertenece.

Algo vital en la cocina es que si terminaste de comer, tomar agua o beber café, laves esos trastes o los pongas, por lo menos, en la lavadora de platos.

Fomenta en tus hijos, si los tienes, el hábito del orden. Muéstrale que terminando de jugar debe guardar sus juguetes en su sitio.

En una familia, todos son responsables de levantar el desorden y limpiar las diferentes habitaciones.

Cada cual es responsable por su área (dormitorio, baño que usa, lugar de juego).  Acostumbra a los miembros de tu familia a que cada mantengan limpio su espacio y supervisa que lo hagan. Si tienes bebés o niños pequeñitos, lo tendrás que hacer tú y tu pareja.

Es una buena práctica que entrenes a tu familia a conservar presentables las áreas comunes –sala, comedor, cocina, baño general- incluyendo a tu pareja.

No amontones ropa, ya sea para lavar o guardar. Intenta lavar, por lo menos, una vez a la semana. Si tienes bebés o niños pequeños, tendrás que lavar su roja, pero si ya son mayores enséñales a que cada quien debe echar la ropa a lavar, sacarla y, finalmente, guardarla.

Cada parte de ese proceso se puede hacer entre anuncios, mientras se ve televisión en la semana, o haciendo otra tarea, cualquier día.

Algo muy importante. Si te quieres levantar tarde, pasear o descansar el fin de semana, limpia y lava ropa durante la semana. Si tus hijos adolescentes quieren salir con sus amigos, deben cumplir con lo suyo antes de salir, así irás creándoles la responsabilidad.

Hay tareas que no requieren de planeación para hacer la limpieza, como limpiar las mesas, los espejos, limpiar cristales, barrer pisos, pasar aspiradora, lavar los baños. No obstante, hay otras actividades un poco más complicadas en las casas, como la limpieza del patio y de las ventanas. Para estas tareas necesitarás tener tiempo para planearlas y contratar, si así lo decides, a la persona que te ayudará con las labores.

Si ganas suficiente dinero para pagar a otro por hacer la limpieza, da instrucciones, delega y supervisa. Trata de ser efectiva; la perfección no existe. Con prevención, cooperación y un esfuerzo mínimo sin estrés, podrás disfrutar una casa limpia y ordenada.

Descubre algunos tips que te ayudarán a ordenar mejor tu hogar: